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Erase una vez una Miss Costa Oriental

Comenzando los años noventa, el concurso Miss Venezuela arrancaba una nueva etapa, muchas eran las que querían aspirar o participar en el magno evento de la belleza, pero pocas eran las que lo lograban. Varias renunciaban sin importarle el valor y sacrificio que costaba llegar ser una candidata oficial del concurso Miss Venezuela. En 1992 el evento contaba con cuatro zulianas inscritas: Marián Casandra Urdaneta, Nelitza León, María Luisa Domínguez y Glenys Carmona.

La banda de Miss COL estaba ya en las manos de Glenys Carmona, una cabimense a quien Osmel Sousa veía con cualidades para ser la Miss World Venezuela. La bella Glenys Carmona era una mujer impactante, morena, de ojos color café, achinados y con el sello zuliano, vivía en Los Laureles,  fue comparada con Sharon Luengo, ya que eran primas. Tenían la misma tipología, Carmona era una niña asesorada y formada por Eduardo Finol, quien fue una de las primeras personas de esta región que formaba chicas y las llevada directo al Miss Venezuela.

Anteriormente, Glenys tuvo la oportunidad de participar en la Feria de la Chinita, pero su manager Finol no aceptó la propuesta y decidió prepararla para un concurso de mayor categoría. Ella salió de las filas de los varios cursos de modelaje de Charm, una agencia de modelos dirigida por Marianelys Sánchez, Miss COL 1988 y Eduardo Finol.

Glenys recibió el apoyo de la prensa, el recién nacido periódico El Regional del Zulia se llevó todas las primicias de esta cabimense en el Miss Venezuela 1992, además ya la prensa zuliana la daba como una gran Miss Venezuela.
Cuenta la historia, que Glenys renunció en un ataque de rebeldía, cansada de asistir al gym, clases de maquillaje y la tanta disciplina que tenía que someterse para ser una miss. Osmel con los pelos parados, sintiéndole su renuncia solucionó asignándole la banda a la marabina Cassandra Urdaneta quien venía de ser Reina de la Chinita en 1991.

Carmona, sufría de depresiones y su personalidad no era tan alta para estar en competencias de belleza. Luego de unos meses logró quedar embarazada y por diversas situaciones que padeció durante su estado tuvo una lamentable perdida. Años más tardes se casó y formó una familia, entrando el nuevo millenium ella enviudó, ya que  su esposo fue asesinado trágicamente y quedó madre soltera con tres hermosas niñas. Su personalidad ya estropeada, aunado el grandísimo dolor que le causó la muerte de su esposo Miguel,  seis años después ella decidió suicidarse y pasar a otro plano en la tierra.

Eduardo Finol, con tanto amor y con esa personalidad que lo caracteriza nos cuenta los mejores momentos de esta hermosa chica a quien el amó y aprendió a seguir formando misses. Para él fue un reto prepararla a ella, ya que era fuerte de personalidad y muy rebelde, pero una mujer hermosísima, quien solucionaba en cualquier obstáculo que se le atravesaba. “Quizás su camino no estaba aquí si no al lado de Dios”, expresó Finol.

Hendry Prieto compartió varios momentos con “La gran Glenys” así era llamada por sus asesores, ya que era una mujer guerrera y pese a su carácter era una persona solidaria y humanista, asimismo Prieto manifestó que “Una vez tenía una rueda de prensa, no conseguía taxi y decidió tomar un carrito por puesto H y Cabillas para trasladarse al centro, Glenys llegó primero que todos nosotros y por supuesto en punta en blanco como siempre lo hacía. Pare mí ella hubiese sido una excelente candidata de Miss Venezuela”.